
Dicen que Madre hay una sola…
La mía es Valeria,
La Lola.
Para vos este regalo Mamá.
Si me preguntaran qué es una madre, no sé si sabría muy bien qué responder. Mi madre es calentona. Es perfeccionista. Fuma, y le gustan las cosas dulces. Pero el café sin azúcar, bien amargo, y extrafuerte. Mi mamá no es de las que salen los domingos. Prefiere ver fútbol en la cama con papá, con quien ha desarrollado un ‘aguante’ simbiótico desde hace ya algo más de 25 pirulos. Envidiable lo de los viejos… Pero mamá es así. Nada de piscina ni clubes familiares. Más bien hogareña. Compu y estufita. Y helado. Mucho helado.
Si me preguntaran qué es una madre, no sé si sabría que atributos adjudicarle. Mi mamá es tricolor a muerte, blanca en el alma pero frentista en el voto. En Río tiene un amor que se llama como papá, Padre Miguel. La Lola es bien Zorrilla de apellido. Los dos somos del Realma y de Gremio, pero ella es roja en Argentina y a mí me gusta River. Eso se tolera, pero lástima que es también Aguatera…
Si me preguntaran qué es una madre, tendría miedo de idealizarla demasiado. Porque mi mamá es medio gritona, impulsiva y cabeza dura (eso lo heredé). Le gusta la buena música, bailar, el champagne, las bananas fritas de Yolanda, y las cosas que cocina mi hermano. Le gusta el samba y viajar. Amó París, pero dice que su corazón podría robárselo Roma… A mí me gusta Londres, y a ella los ingleses le parecen aburridos.
Si me preguntaran qué es una madre, les contaría que a la mía le gusta comer bien. Y la sabanita eléctrica en invierno, y que papá le haga masajes. Cinéfila, diría la abuela, con quien comparte su grand amour pour la France. Es perrera de alma, y ahora tiene un perro que la ama como sólo él.
Si me preguntaran quién es mi madre, les diría que es una amiga de fierro. Me gusta pensar que eso también lo heredé, al menos en parte. Siempre poniendo a los demás antes que a sí misma. A veces demasiado. Pero la Lola no te falla. Les contaría que le encanta regalarles cosas a sus hijos. Es una mujer que siempre está pensando en ti. Y nunca se olvida de nada, y por ende, espera lo mismo de los demás. Pero en eso le salí a papá. Sorry Mother…
Si me preguntaran quién es mi madre, les contaría que cuando era chiquito, siempre que volvía del trabajo me compraba un animalito de goma. Y casi murió cuando de chiquito hice tres convulsiones. Les diría que fue una mujer que jamás les pegó a sus hijos, pero fue y es sumamente estricta cuando de respeto y modales se trata. Y les contaría que a veces sueño con su voz, y no sé porqué me parece que la escucho diciéndome cosas cuando era chiquito, y esa voz me calma.
Si me preguntaran quién es mi madre, intentaría trasmitirles cuánta tranquilidad me trasmite cuando la tengo a mi lado en momentos difíciles. Y lo compinche que es, y lo mucho que todos mis amigos la admiran. Les contaría que con su suegra no tendrá la mejor de las relaciones, pero que siempre la ha respetado y jamás dejaría de cuidarla, porque siempre ha buscado lo mejor para la abuela de sus nietos. Les contaría que ama a su madre, a quien realmente adora, y que cada día de su vida extraña a su papá que se le fue medio temprano. Por sus hermanos daría la propia vida, y ha sabido cultivar grandes amistades a lo largo de su vida. Y sus sobrinos tienen locura con su tía Valeria.
Y quisiera contarles lo mucho que me gusta su perfume, en particular su Eau de Givenchy, y creo que hasta ahora disfruto tocarle el pelo. “Pelo pelo”.
Y que con ella viajamos a muchos sitios. Y que es elocuente, generosa y justa sin igual. También me gustaría decirles que es una mujer para quien la libertad y el respeto son pilares de su existencia, y así procuró construir los cimientos de su hogar.
Les contaría que a la Lola le debo mi vida, mis alegrías, y todo lo que soy y tengo.
¿Perfecta? Ni pensarlo. ¿Lo más hermoso en mi vida? Sin dudas.
Te amo Ma. Feliz día hoy, y ayer, y mañana, y por siempre hasta que la muerte nos separe. Y después también.